Cartes de l’orient – Blaumut (Mi canción de la semana I)

¡Hola rockoleros! Voy a empezar las andadas de este blog con una sección que me encantaba hacer en mi anterior blog Relatos del baúl. La dinámica de esta sección es extra sencilla: me dedico a coger una canción e intentar extraerle todo el jugo que tenga, analizarla, comentarla, averiguar su significado, contaros aquello que me transmite, cómo llegué a ella y adónde me conduce. Y es que me encanta que una canción sea así de completa, que me transmita algo musicalmente y además me cuente algo, tenga un significado, escucharla y pensar que está hablando de mí, que está compuesta única y exclusivamente para mí.

Arranco esta sección con uno de mis grupos favoritos: Blaumut. Esta banda catalana provoca una inyección de vitalidad y magia increíble. Ellos mismos se definen como un grupo que mezcla pop/folck con instrumentos clásicos y en base a eso tenemos dos opciones: que nos suene extrañísimo y el resultado no merezca la pena, o que sea totalmente mágico. En esta ocasión tenemos la segunda opción.

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Bienvenidos

Imaginad un bar por el que parece que no ha pasado el tiempo, anclado quién sabe si en los claroscuros de una televisión en blanco y negro o en los bailes inimitables de la movida madrileña. Nadie lo recuerda, nadie sabe cuándo fue su primera vez allí.

Imaginad un bar de solitarios en el que se ve a la gente pasar de forma melancólica, en el que los cafés se sirven de una jarra y los whiskys son dobles, en el que nadie tiene nombre pero todos poseen una historia que contar.

Imaginad un bar en el que todo sueño tiene cabida, quizá escrito a escondidas en la madera de la barra u olvidado en el suelo, una mancha escrita en una servilleta de papel.

Y allí, en el fondo, casi invisible, una rockola, tan vieja que apenas nadie sabe que funciona. Pero alguien se acerca, la toca, saca una moneda y se la echa, cierra los ojos y, de repente… suena una canción. El bar queda en silencio y algunos sonríen, mueven los pies al compás de la canción, olvidan por un instante sus problemas y la cantan en voz baja. Parece magia. Tal vez lo sea.

Eso es La rockola pop, un lugar en que perderse y olvidar, un lugar en el que quemar experiencias y opiniones acompañados de buena música, esa que remueve los sentidos y hace erizar los sentidos, la que de verdad vale la pena, la que no solo se escucha, se siente. Aquí hablaremos de canciones, de grupos y de cantantes, de conciertos, de todo aquello que tenga que ver con ese noble arte llamado música. Sí, música, tan básico y complicado a la vez.

¿Ponemos una canción? ¿Te sientas conmigo a escuchar? Solo te pido que cierres los ojos y te dejes llevar.